miércoles, 17 de julio de 2013

Guía de Transgénicos en México. GreenPeace.


¿Por qué una guía de transgénicos y consumo responsable?

El derecho a la información sobre lo que consumimos es básico para los mexicanos. Sin embargo, no está garantizado en nuestro país.
A diferencia de lo que ocurre en países como Japón, China y en algunos de la Unión Europea, en México no existe el etiquetado de alimentos transgénicos, por lo cual, los consumidores mexicanos no tenemos forma de saber qué estamos comiendo. Esta Guía de transgénicos y consumo responsable busca compensar esta carencia, así como crear conciencia sobre el tema.
Esta Guía te brinda la información necesaria para que tú, consumidora o consumidor preocupado por comer alimentos sanos y seguros, ejerzas tu derecho a elegir, a proteger tu salud y la de tu familia, y a rechazar este tipo de productos en tu alimentación.
Te invitamos a llevar esta Guía contigo cuando vayas de compras, a regalarla y a promover su uso. El consumo responsable es una forma de votar, de actuar políticamente, de transitar de un modelo de desarrollo desigual y depredador hacia uno justo y sustentable. Te proponemos comer más sano y exigir tu derecho a una alimentación nutritiva, suficiente y de calidad.

Comencemos por el principio: ¿qué es un organismo transgénico?

Un transgénico (organismo genéticamente modificado u OGM) es un ser vivo creado artificialmente con una técnica que permite insertar genes de virus, bacterias, vegetales, animales e incluso de humanos a otro espécimen totalmente distinto. Esta técnica permite saltarse la selección natural al intercambiar genes entre especies que naturalmente no podrían cruzarse.
Por ejemplo, los biotecnólogos pueden tomar el gen de una bacteria e insertarla en el maíz creando un organismo completamente nuevo, esto con el fin de producir una sustancia insecticida, o insertar genes de otro organismo con el fin de hacerlo resistente al herbicida con base en el glifosato (sustancia altamente dañina para el medio ambiente y la salud humana y animal).



Riesgos para la salud humana.

Nadie garantiza que el consumo de alimentos transgénicos sea seguro para la salud de los consumidores en el mediano y largo plazos. Por el contrario, diversos estudios de laboratorio muestran claramente que el consumo de transgénicos presenta serios riesgos para la salud humana:
• La alteración o inestabilidad de los genes puede llevar
a la producción de nuevas toxinas(1).
• La nueva proteína producida por el gen externo puede
provocar alergias(2).
• Nuevos estudios sugieren que el consumo de transgénicos puede alterar la fertilidad de los consumidores(3).


1. FAO-WHO, “Evaluation of Allergenicity of Genetically Modified Foods. Report of a Joint FAO/ WHO Expert Consultation on Allergenicity of Foods Derived from Biotechnology”, Enero 22–25, 2001; disponible en el vínculo: http://www.fao.org/es/ESN/food/pdf/allergygm.pdf, información tomada el 13 de septiembre de 2010 a las 15:00 horas.
2. EPA Scientific Advisory Panel, “Bt Plant-Pesticides Risk and Benefits Assessments”, Marzo 12, 2001: 76; disponible en el vínculo: http://www.epa.gov/scipoly/sap/2000/october/octoberfinal.pdf, información tomada el 13 de septiembre de 2010 a las 15:00 horas.
3. Página www.criigen.org, información tomada el 13 de septiembre de 2010 a las 15:00 horas.


Nuestro derecho a una alimentación sana.

El derecho a la alimentación se incluyó originalmente en el artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos promulgada en 1948, y se plantea de forma expresa en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), aprobado en 1966 y vigente desde 1976 (4). En México, fue hasta el 13 octubre de 2011 cuando la Cámara de Diputados aprobó la reforma constitucional que instaura este derecho que establece que toda persona tiene derecho a una alimentación nutritiva, suficiente y de calidad y que el Estado debe garantizarlo (5).

4. El derecho a la alimentación: origen y situación actual. http://www.fao.org/WorldFoodSummit/sideevents/papers/y6667s.htm, información tomada el 31 de agosto de 2012 a las 16:41 hrs.
5. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Título primero. Capítulo I De los Derechos Humanos y sus Garantías (Reformada la denominación por decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 10 de Junio de 2011) en http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/fed/9/5.htm?s, información tomada el 27 de Agosto de 2012 a las 11:33 pm.


El agricultor: ¿nuevo esclavo de las transnacionales?

Actualmente menos de dos por ciento de la superficie cultivable en el mundo corresponde a cultivos transgénicos; de este total, casi la mitad se ubica en Estados Unidos. Debido a sus riesgos y altos costos, menos de uno por ciento de los agricultores han optado por esta tecnología.
Este tipo de cultivos se siembra en apenas 25 países, a pesar de los esfuerzos y las presiones de las empresas de biotecnología por expandir su mercado, debido a los riesgos que implican para la biodiversidad, para los campesinos y para la salud, y por ende, al rechazo de la ciudadanía a comer este tipo de organismos.
Para la industria de transgénicos el objetivo es controlar la producción de alimentos. Empresas como Monsanto, Bayer, Syngenta, Pioneer y Dow Agroscience tratan de controlar los granos básicos de la humanidad como maíz, soya, canola, algodón, arroz y trigo, modificándolos genéticamente, a fin de lograr mayores ganancias.
Una vez que hacen estas modificaciones, las empresas patentan el organismo resultante y tratan de promoverlo comercialmente; por lo que tanto las personas como las naciones corren el riesgo de perder el control sobre su alimentación.
En apego al principio de precaución, los organismos transgénicos no deberían ser liberados en el medio ambiente. Los OGM son organismos vivos, se reproducen y se expanden, al hacerlo se convierten en una amenaza porque afectan irreversiblemente a la biodiversidad y los ecosistemas. Actualmente los cultivos transgénicos han causado la contaminación de diversos cultivos convencionales, nativos y orgánicos en varias partes del mundo, incluido México.
Este tipo de siembras amenazan nuestra seguridad y soberanía alimentaria. Además, existen estudios científicos que demuestran la vulnerabilidad de los cultivos transgénicos a los fenómenos meteorológicos extremos causados por el cambio climático.
Las semillas transgénicas no pertenecen al agricultor que las siembra sino a la transnacional que las comercializa. El agricultor tiene prohibido vender, intercambiar y guardar sus semillas, pues de hacerlo enfrentará demandas judiciales por parte de la empresa. Además, si su campo resulta contaminado por semillas transgénicas, se verá obligado a pagar regalías o multas a transnacionales como Monsanto, Bayer, Pioneer o Syngenta, situación que ya han enfrentado agricultores de Estados Unidos y Canadá, entre otras naciones.
¿Queremos que los agricultores mexicanos se vean obligados a pagar a empresas transnacionales por el derecho de sembrar en su propia tierra?

Cultivos transgénicos: peligro para la
biodiversidad y para el maíz mexicano.

México es el cuarto país con mayor biodiversidad en el mundo. Además, es centro de origen de una gran cantidad de cultivos como el maíz, el jitomate, el aguacate y la calabaza, entre otros, que actualmente se siembran y consumen en todo el planeta.



México, cuna del maíz, los transgénicos pueden producir impactos inesperados e irreversibles en el ambiente, tales como la contaminación genética de especies nativas o silvestres. De hecho, ya se han presentado diversos casos de contaminación debido a la siembra ilegal, deliberada o accidental de maíces transgénicos. Además, la siembra de plantas transgénicas implica un uso intensivo de agroquímicos y un modelo estricto de monocultivo que afecta la fertilidad de los suelos y reduce de manera irreversible la biodiversidad. Cada año, México importa de Estados Unidos más de 10 millones de toneladas de maíz, contaminado con transgénicos, debido a que los cultivos convencionales fueron desapareciendo en este país, en gran medida, como consecuencia de la contaminación genética. Las autoridades mexicanas no hacen ningún tipo de monitoreo ni tienen control sobre estos maíces transgénicos, por lo cual, además de que se puede desviar para siembra y contaminar nuestros maíces nativos, también es posible encontrarlos en muchos de los alimentos industrializados que se venden en nuestro país.En el año 2009, el gobierno mexicano autorizó las primeras siembras experimentales de maíz transgénico. Actualmente ha otorgado 161 permisos a las empresas de transgénicos, situación que pone en riesgo de contaminación nuestros maíces nativos, amenaza a campesinos y a consumidores, comprometiendo nuestra soberanía alimentaria. Además de maíz transgénico, en México se están sembrando cientos de hectáreas de algodón que han contaminado al algodón silvestre y miles de hectáreas de soya transgénica provocando la contaminación de miel con polen transgénico. No necesitamos más evidencias del riesgo que correrá nuestro maíz con la siembra de maíz transgénico. Al dar estos permisos, las autoridades están ignorando el principio precautorio, que obliga a detener la comercialización de productos potencialmente nocivos, hasta que se haya demostrado plenamente su inocuidad, es decir, que no causan algún daño.
No hay pruebas que aseguren que los transgénicos no son dañinos para la salud a mediano y largo plazo. Estos ingredientes entran en nuestras dietas sin control alguno y sin nuestro consentimiento expreso.
México está a punto de convertirse en el primer país del mundo en aceptar que su grano básico, el maíz, sea producido con semillas transgénicas, propiedad de transnacionales como Monsanto.

Esta guía te permite saber qué alimentos contienen transgénicos y qué alimentos están libres de estos organismos. La información, recolectada durante el segundo semestre de 2010 y actualizada en el primer semestre del 2012 fue solicitada directamente a más de 200 empresas.


¿Quieres descargarte la guía completa donde encontraras mas Información sobre los alimentos transgénicos y un Directorio de espacios de comercio responsable?



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